Inicio Panorama La mirada actualizada II

La mirada actualizada II

Se acerca una nueva entrega de los Academy Awards y seguimos recorriendo las candidatas en la terna de Mejor Película.

Por Pedro Arturo Gómez

EL GRAN HOTEL BUDAPEST

(The Grand Budapest Hotel, Wes Anderson, 2014) – Estrenada

GRAND BUDAPEST HOTEL_c371.JPG

En su primer film de ambientación histórica, Wes Anderson amplifica su barroco geométrico, su minuciosa imaginería de casas de muñecas y su galería de románticos estrafalarios para contar las peripecias del donjuanesco administrador y un joven botones del fastuoso Gran Hotel Budapest, ubicado en un remoto enclave montañoso del imperio Austro-húngaro, durante el período de entre guerras mundiales, recreado a la manera de una sobre-estilizada ficción fantástica. Las tinieblas del fascismo se ciernen sobre este mundo de correrías tragicómicas, donde Anderson introduce elementos de explícita violencia por primera vez en su maquinaria de coloridas excentricidades, siempre atravesadas por una melancolía que apunta hacia la fragilidad de lo humano y el deterioro y caducidad que impone el paso del tiempo. Sin alcanzar las cumbres de esas incisivas alegorías de la alienación que son The Royal Tenenbaums (2001) y The Life Aquatic with Steve Zissou (2004), la película resulta un sofisticado entretenimiento que brilla en su rocambolesco ejercicio de estilo.

WHIPLASH
(Damien Chazelle, 2014) – Estrenada

1997269

Un muchacho estudiante de un prestigioso conservatorio de Manhattan, empeñado en convertirse en un gran baterista de jazz, se somete al brutal método de enseñanza de su mentor, un profesor célebre por su sádica genialidad cuyos recursos de motivación incluyen diversas formas de violencia física y emocional. Historia de crueldad y sacrificio contada a través de encuadres, movimientos de cámara y edición trabajados con nervio y belleza, Whiplash traslada el subgénero musical de “joven en esforzada lucha contra las adversidades en su camino hacia el éxito” al terreno de esas películas con situaciones de feroz entrenamiento militar o deportivo, bajo la tiranía de un personaje inyectado de impiedad y carisma. Con momentos efectistas de sangre y sudor que remarcan la intensidad del desgarrador juego de cuerpo y batería, por entre los latigazos de agravios con los que el profesor reprende a sus alumnos, se cuela de a ratos el interrogante acerca del genio artístico, su formación y su probable decadencia en la escena musical actual. El film evita dar respuestas y opta por abrazar la conflagración final con un solo de batería de arrasadora imponencia. Un intenso objeto audiovisual musical arrojado desde la pantalla hacia los sentidos y la sensibilidad del espectador. • Revista Cabeza

Compartir

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here