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Todas somos feministas

Por Johana Lacour*
Le revolución será feminista… y televisada
Me animo a decir con certeza que la gran mayoría de nosotras alguna vez tuvo miedo de decir a su familia o amigos/as que era feminista. O bien que el feminismo no le parecía tan malo como nos hacen creer. Pero no lo dijimos. Dudamos de nosotras mismas porque eso es lo que aprendimos. Algunas, cuando pudimos hacerlo, no tuvimos tarea fácil a la hora de explicar por qué, incluso muchas veces nos cansamos y dejamos conversaciones a la mitad.
Pero un día, en Intrusos, el programa de Jorge Rial  -uno de los programas más odiados por la mayoría de las feministas, por múltiples razones-, apareció una de nosotras, en carne y hueso y dijo mucho de lo que jamás se escuchó. Al día siguiente otra, y así. Pudimos decir que no odiamos a los hombres, que el feminismo es equidad; pudimos decir “abuso sexual”, “trabajo no remunerado”, “violencia machista” y “patriarcado” en el primetime de los chismes. No lo podíamos creer. Como dijeron muchas de las nuestras: la revolución es feminista y será televisada.
Estuvimos ahí, todas. Las históricas, las recién llegadas, prendidas a la tele -o YouTube- en un programa que quizás algunas no pensábamos estar viendo, salvo que pasemos la siesta en la casa de la abuela. Gritamos cada gol. 5 puntos de rating para todas en el lugar menos pensado. Sabíamos que era un empujón más para sumar a muchas compañeras a decir #SoyFeminista.
Estoy verde. El feminismo en el centro del debate de la mano de Jorge Rial, el promotor menos pensado.
No fue magia: más de 30 años de Encuentros Nacionales de Mujeres, actividades en las universidades, barrios y sindicatos. Cientos de marchas y mucha paciencia. Pusimos la vida para dejar de hablarnos entre convencidas y hablarles a todas. Estamos ante un momento histórico que nos demuestra que no hay clase social, ni espacio público que esté exento de violencias y que para construir feminismo popular queremos a Araceli González, a Lali Espósito y a Jimena Barón en nuestras filas, y todas las mujeres que llegan a miles y miles de niñas, adolescentes y doñas con nuestro mensaje. Para tararear “La tonta” y prender fuego todo lo que oprima.
Despenalización y legalización
Desde que Rial se puso el pañuelo verde en la muñeca, la despenalización y legalización del aborto también tuvieron horas de televisión. Pañuelo verde que representa los 13 años de trabajo de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Que hoy presenta por séptima vez un proyecto de ley que permitiría a las personas con capacidad de gestar, interrumpir sus embarazos hasta la semana 14. Fue en ese momento cuando se multiplicaron los esfuerzos de quienes intentar prefigurar en las feministas como unas asesinas. Pero es necesario continuar esta lectura -y muchas otras más- para debatir con información y seriedad el tema porque nuestros esfuerzos, también detonarán por un millón:
En Santiago del Estero, las muertes de mujeres gestantes ascienden a 10 en lo que va de 2018. Dos de ellas por causas vinculadas a abortos practicados de manera insegura. ¿Son éstas muertes evitables?: Sí.
No lo son con el típico y violento “… que cierren las piernas” -invisibilizando responsabilidades masculinas- sino con el cumplimiento de las leyes vigentes que tienen que ver con acceso a la salud de las mujeres. Para lo cuál es necesario repasarlas brevemente (1).

Estamos ante un momento histórico que nos demuestra que no hay clase social, ni espacio público que esté exento de violencias y que para construir feminismo popular.

En el año 2003 se creo el Programa Nacional de Salud y Procreación responsable, que obliga al Estado Nacional y los Estados provinciales a proveer de todos los métodos anticonceptivos (MAC) y cuando decimos todos, es que las personas puedan elegir cuál método usar, cuando y por cuánto tiempo. Éste tiene grandes dificultades a la hora de poder efectivizarse, obstáculos relacionados a los horarios de atención en los centros de salud (restrictivos), desabastecimiento de algunos métodos por lo cual, no es verdad que son de fácil acceso o que están al alcance de todas/os.
Además, contamos con una Ley de Educación Sexual Integral que establece que todas las personas dentro de sistema educativo, tienen derecho a recibir educación sexual integral en los establecimientos públicos, de gestión estatal y privada, lo cuál se verifica que, a nivel general dependen de la voluntad de los directivos o bien se brinda información acotada solamente al plano de la biología. Estas dos fallas -sólo para mencionar algunas- cercenan el derecho a la información y al acceso a la salud, lo cual genera un ambiente propenso a embarazos no deseados.
El pañuelo verde, emblema de la lucha pro-aborto.
Otra cuestión, que está presente en algunas parejas, son las desigualdades a la hora de negociar el uso de métodos para no embarazarse. Parejas varones que controlan que sus esposas no se coloquen dispositivos intrauterinos (DIU) o tomen pastillas. Esto sucede aún, a pesar de la altura de la historia en la que estamos. Además los MAC pueden fallar ya que ningún método es %100 efectivo. Todas las personas con capacidad de gestar estamos propensas a atravesar un embarazo no deseado.
En el año 2015, el Ministerio de Salud de la Nación lanza el Protocolo de atención integral para personas con derecho a interrupción legal del embarazo donde –en consonancia con el fallo FAL de la Corte Suprema de Justicia (2012), que aclara el Artículo 86 del Código Penal (2)-, establece que las interrupciones de embarazos están permitidas por dos causales: violación y salud entendida de manera integral. Esto desmiente el mito de que el aborto está totalmente prohibido en nuestro país pero tampoco es bien recibido en los establecimientos de salud, lo que hace que niñas abusadas -por mencionar un caso- atraviesen embarazos no deseados y se conviertan en madres cuando deberían estar jugando a las escondidas ¿Nos merecemos esa crueldad?: Creemos que no.
Todavía resta profundizar en la situación de las personas que viven en zonas rurales, que tienen aún más difícil el acceso a la salud. La situación es alarmante y se cobra nuestras vidas.
¿Qué con el “derecho a la vida”?

Estamos juntas en este camino largo que nos ofrece olvidarnos de todo lo que aprendimos para construir entre todas nuevas formas de vivir.

Es necesario decirlo: el argumento en contra de nuestras decisiones, el del “derecho a la vida”, es el más desleal de todos. También es sencillo desmentirlo si nos remitimos al derecho argentino: El embrión ni es persona, ni es titular del derecho a la vida; y que haya vida no implica la existencia de una persona. El Código Civil y Comercial argentino reserva los derechos y obligaciones para quien nace con vida. El artículo 86 del Código Penal permite la interrupción del embarazo en distintos casos y los derechos de las gestantes prevalecen sobre el embrión.
Por todo esto, la sociedad (y nuestras vidas) necesitan un debate serio en torno a éste problema de salud pública. Necesitamos a la cultura popular como trinchera, como dijo Carolina Justo von Lurzer en una nota reciente en Las 12. Porque el feminismo es para todo el mundo.
No nacimos feministas y eso no es un problema. Estamos aprendiendo cómo serlo. Estamos juntas en este camino largo que nos ofrece olvidarnos de todo lo que aprendimos para construir entre todas nuevas formas de vivir. Encontramos en muchos espacios, a mujeres -y algunos varones- que se acercan y cuentan que es su primera experiencia en espacios feministas, lo cual es una batalla ganada. Hoy somos muchas, pero necesitamos estar todas.

 

Foto: Florencia Navarro
Éste 8 de marzo, Día Internacional de las mujeres trabajadoras, organizamos un nuevo Paro Internacional de Mujeres, bajo la consigna “Si nuestra vida no vale, produzcan sin nosotras” para decirle basta a los femicidios y pedir la construcción del refugio en nuestra provincia para mujeres en situaciones de violencia, rechazar los bajos salarios y los los despidos, por un real acceso a la salud y contra la precarización de la vida. Agendá que tienes que ir a la Plaza Libertad a las 18hs, porque el feminismo es una fiesta a la que todas estamos invitadas.
Notas al pie
(1) Es importante mencionar que, los derechos que otorgan las leyes citadas, pueden encontrarse completas en la web y que se nombraron sólo algunos.
(2) El artículo 86 del Código Penal establece que: “… El aborto practicado por un médico diplomado con el consentimiento de la mujer encinta, no es punible: 1º) Si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y si este peligro no puede ser evitado por otros medios; 2º) Si el embarazo proviene de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o demente. En este caso, el consentimiento de su representante legal deberá ser requerido para el aborto.
*Johana Lacour, o como la conocemos: La Joha, es miembra del Equipo de Géneros, política y derechos del Instituto de Estudios para el Desarrollo Social (INDES) de la Facultad de Humanidades, Ciencias Sociales y de la Salud de la UNSE; y referenta de la Colectiva MALA JUNTA. Feminismo popular, mixto y disidente.

 

• Revista Cabeza

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